Matthias Vögeli/BirdlifeUna gran diversidad de canciones pueden hacer un individuo deseable en varias especies de aves. Esta diversidad no solamente le sirve a las hembras a la hora de escojer una pareja, sino que también se puede usar para determinar la posibilidad de extinción de una población. En un estudio con alondras de Dupont (Chersophilus duponti) investigadores encontraron que podían usar la diversidad de canciones en una población para predecir un índice de superviviencia de la población.

Para determinar si una población va a sobrevivir, biólogos tienen que colectar una gran cantidad de datos. Algunos de estos datos, como supervivencia de los individuos, cantidad de hijos que cada uno produce, tamaño del territorio y otros, son difíciles de obtener o toman mucho tiempo. Si se puede comprobar que este método funciona para otras especies con una diversidad de canciones, científicos podrán estudiar más especies y determinar cuales necesitan ayuda para evitar la extinción. Lea el resto de este artículo »

Imagen de Hawaii en GoogleMapsHace varios años se reportó que el coquí común de Puerto Rico (Eleutherodactylus coqui) había llegado a las islas de Hawaii, casi al otro lado del mundo. Un grupo de investigadores han usado este “experimento” para explorar los efectos que pueden tener las especes exóticas en un nuevo ambiente. Por lo general, se considera que las especies exóticas pueden causar cambios importantes que pueden resultar dañinos para las especies nativas del lugar.

Las especies exóticas son aquellas que llegan a un lugar llevadas por humanos, mientras que las especies nativas son las especies que ya vivían en un lugar antes de la llegada del hombre.

El estudio, por Hans Sin, Karen Beard y William Pitt, fue publicado este año en la revista científica Biological Invasions. Los autores encontraron que los coquíes no solamente reducen la cantidad de invertebrados en un área, lo cual era esperado, sino que cambian la disponibilidad de nutrientes. En suelos con baja cantidad de nutrientes, como en Hawaii, las plantas se han adaptado para crecer con estas condiciones. Plantas exóticas pueden aprovechar este efecto, análogo a añadir fertilizante, para competir con las plantas nativas y lograr establecerse. Según los investigadores, es la primera vez que se demuestra que un depredador puede afectar de esta manera los ciclos de nutrientes en sistemas terrestres. Lea el resto de este artículo »

En la pasada semana Rafael Rojo, presidente de la Asociación de Constructores de Hogares de Puerto Rico, vuelve a decir que los científicos se equivocan al decir que la isla tiene que prepararse ante la gran probabilidad del calentamiento global. El blog del Centro Interdisciplinario de Estudios del Litoral escribió un interesante artículo que cubre siete ideas del Sr. Rojo, discutiendo porque cada una está equivocada. En particular vuelve con la idea incorrecta de que estamos en contra del “desarrollo”, lo que queremos es que las cosas se hagan de una manera organizada, considerando el bienestar y el futuro del pais. Lea el resto de este artículo »

Iguana VerdeEsta semana se publicó en El Nuevo Día una nota de dos biólogos de la UPR, Carlos J. Rivera y Juan D. Daza, promoviendo el consumo de carne de iguana. Al usarlas como alimento, se podrá controlar un poco la invasión de esta especie en Puerto Rico. Siempre y cuando se capturen de un sitio limpio y se cocinen bien, dicen que la carne sabe bien.

Los comentarios de la gente no se hicieron esperar, resultan interesantes las reacciones que tuvo el artículo. Muchos reaccionaron con un gesto de disgusto la idea de comer carne de iguana. Era de esperarse, la primera reacción a algo desconocido es precaución. Sin embargo, no hay razón para una reacción negativa, si comemos vacas, cerdos, cabros, gallinas, guineas, todo tipo de pescado, mariscos, ostras y almejas, ¿que de malo tiene la carne de iguana? Son animales que se alimentan de plantas, mientras esté bien cocida su carne, es un artículo interesante para probar. Lea el resto de este artículo »

San PedritoEspecies de aves nativas y exóticas se encuentran por la mayoría de los hábitats en Puerto Rico, según se reporta en un reciente estudio. Las especies nativas son aquellas que evolucionaron o llegaron por si mismas a un lugar, mientras que las exóticas son aquellas que han sido traidas por el hombre. Era de esperarse que encontraran especies nativas en todas partes, lo sorprendente es que la mayoría de los lugares estudiados tenían especies exóticas. Esto significa que las exóticas lograron colarse por toda la isla.

En el estudio, por Miguel Acevedo y Carla Restrepo de la UPR en Río Piedras y publicado en la revista Diversity and Distributions de enero de este año, estudiaron la proporción de especies nativas y exóticas. Encontraron que las especies exóticas han tenido más exito en áreas que no son bosques, ya que en los bosques había una menor proporción de aves exóticas que en lugares fuera de los bosques. Estos resultados tienen implicaciones importantes, si queremos darle la mano a nuestras especies nativas, solamente con proteger y expandir los bosques cubrimos buena parte del camino. Lea el resto de este artículo »

Para el año 2000 el 44.8% de Puerto Rico estaba cubierto de bosques. La cantidad de bosques que tenía la isla en el 2000 es significativo cuando consideramos que la cobertura de bosques era solo 17.8% para el 1951. En verde: bosques en PR en el 2000Este año tiene una importancia histórica, ya que a partir de la década de los 50s, la agricultura deja de ser un componente importante en la economía de Puerto Rico. Este cambio resultó en el abandono de las tierras agrícolas al promover una economía industrial. Con el tiempo, nuevos bosques han colonizado lo que hace apenas unas décadas eran vastos campos de caña de azúcar, café y otros cultivos. Lea el resto de este artículo »

Maga (Thespesia grandiflora)Una colección digital de las acuarelas de las plantas de Puerto Rico por el Dr. Agustín Stahl se encuentra en línea. El Dr. Stahl es considerado como el primer científico puertorriqueño, siendo esta una de sus muchas aportaciones.

La colección tiene disponible una galería, así como una búsqueda por familia taxonómica o nombre científico. Este recurso será muy valioso para los aficionados a las plantas, los biólogos y para los interesados en la historia de la ciencia en la isla.

En el mismo website también se encuentran disponibles otras publicaciones del estudio de las plantas en Puerto Rico, como Bejucos y plantas trepadoras de Puerto Rico e Islas Vírgenes, entre otras en español e inglés.

Por Miguel A. Acevedo y Luis J. Villanueva-Rivera / Especial para El Nuevo Día / 9 mayo 2007

Todos los pajareros recuerdan con cierto grado de emoción aquel día en el que pajarearon por primera vez. La emoción de los sonidos del bosque y el reto de encontrar las aves en el follaje son algunas de las anécdotas más comunes de aquella primera pajareada. Sin embargo, todos guardan un espacio importante en su memoria para el día en que observaron su primer San Pedrito (Todus mexicanos).

Mi primer San Pedrito lo observé en un parcho de bosque al este de Puerto Rico, entre Luquillo y Canóvanas. Era la primera vez que observaba aves y por suerte no fue la última. Estábamos identificando las aves primero por su sonido para luego observarlas. Lea el resto de este artículo »

Por Miguel A. Acevedo y Luis J. Villanueva / Especial para El Nuevo Día / 2 mayo 2007

La isla de Puerto Rico se ha caracterizado por darle al mundo excelentes músicos y cantantes desde Juan Morel Campos, Rafael Hernández, Amaury Veray, José Feliciano, Justino Díaz hasta los jóvenes competidores de Objetivo Fama.

Sin embargo, todo este bagaje musical no se restringe a nosotros los humanos, pues mucho antes de que los primeros humanos llegaran a la Isla, ya las aves habían dominado el arte del canto y la música. Uno de sus mayores exponentes entona su canto agudo “fui-fui-fui-fuiiiiiiiiiiuuuuuuuuu, fui-fui-fui-fuiiiiiiiiiiiiiuuuuuuuuuuuu”.

El canto del Comeñame (Loxigilla portoricensis), ha sido descrito como uno de los cantos de aves más hermosos en la Isla. Sin embargo, su belleza no se limita a las notas de su canto. Lea el resto de este artículo »

Por Miguel A. Acevedo y Luis J. Villanueva-Rivera / El Nuevo Día /  25 abril 2007

La mañana estaba fría y húmeda, condiciones características de el Bosque Estatal de Maricao. Había llovido bastante esa semana y nuestras botas estaban llenas de un fango marrón muy espeso.

Muchos de los miembros del grupo estábamos pendientes a todo este fango en nuestras botas que nos dificultaba caminar y a la vez nos dificultaba pajarear pues nuestra vista estaba en el suelo y no en los árboles. Sin embargo, los oídos sí estaban pendientes a lo que sucedía en los árboles.

Gracias a esto escuchamos un “chip” medio ronco proveniente de las ramas. Muchos dejamos de mirar nuestras botas enfangadas y nos miramos mutuamente pues sabíamos lo que estábamos escuchando. Sin perder tiempo agarramos nuestros binoculares y observamos aquella pequeña ave marrón y verde olivo. Tenía una mancha blanca en el ala, igual que una Reinita Común (Coereba flaveola), pero el color del plumaje era muy distinto y tenía un mayor tamaño. Algunos de nosotros nos sonreímos pues sabíamos que la misión de aquella mañana había sido cumplida. Estábamos observando una Llorosa Puertorriqueña (Nesospingus speculiferus), un ave endémica de Puerto Rico, con un rango de distribución restringido, difícil de ver y todo un reto para el pajarero inexperto. Lea el resto de este artículo »