Hoy nos volvemos a topar con un artículo en PrimeraHora que me hace querer gritarle improperios a la reportera, Arys L. Rodríguez Andino, y a su editor. Una señora alega ser víctima de “un trabajo infernal” porque despierta con rasguños en su cuerpo. Exacto, porque no hay otra explicación para rasguños, no es posible que ella se rasque un poco fuerte mientras duerme…
Hace unos años empezaron a aparecerle rasguños en diferentes partes del cuerpo y ella está segura de ser víctima de un “trabajo infernal”.
Añade que hay algo raro en su casa:
“Exactamente a las mismas tres de la mañana, y eso no falla, a mí hay algo que me levanta. Es como si me empujaran; durmiendo me levantan y empujan”, contó en la sala de su casa.
¿Acaso las personas no se pueden levantar sin una alarma? Mi madre se levanta a las cinco de la mañana, aún ahora que no trabaja. Se acostumbró a eso después de años levantándose a esa hora.
De los rasguños no se entera hasta que los ve. En un principio pensaba que se había lastimado sin darse cuenta, pero ahora, más de cuatro años después, piensa que son una manifestación de algo maligno.
“Yo pienso que yo soy víctima de un trabajo infernal, de un acto de magia negra”, afirmó la madre de dos universitarios, quien ha empezado a padecer de hipertensión.
O sea, que los rasguños son ataques, pero hipertensión no lo es, ¿basado en qué? leer más













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