Publicado en 8 de Noviembre de 2010

Hace unos días la revista Primera Hora* publicó en su portada una noticia sobre el supuesto chupacabras. No solamente cubren la portada en una imagen sensacionalista, sino que le dedican dos artículos exprimiendo la popularidad de la leyenda. El dato que provocó la publicación también resultó ser mal interpretado por completo. Encima de todo esto, la autora de los artículos utilizó una palabra considerada soez en Puerto Rico sin razón alguna.

Dejando a un lado la discusión de la validez del chupacabras, la reportera Bárbara J. Figueroa Rosa escribió:

Érase una vez un animal chiquitito, casi invisible y llamado ácaro, que atacó a un salvaje coyote provocándole una picosa y horrible sarna que lo convirtió en una especie monstruosa que se devora a los otros animales y que los boricuas llamaron el chupacabras.

Para empezar, el nombre de el chupacabras, aunque aparenta haber sido original de Puerto Rico, es usado en Texas, México y otros países de Latinoamérica. Los boricuas nos creemos eso de que Puerto Rico es el ombligo del mundo, por lo que la reportera ni siquiera revisó sobre qué el biólogo estaba hablando. En Texas se han reportado casos en los que personas han matado animales que se ven raros y dicen que atraparon al chupacabras al no reconocerlos. Estos son los casos al que el Dr. Barry OConnor de la Universidad de Michigan hacía referencia. Otro detalle, el nombre aparece erróneamente como Bary O’Connor, en vez de Barry OConnor.

OConnor estudia ácaros y la universidad publicó una nota de prensa sobre su impresión de lo que la gente estaba reportando en Texas. El biólogo también apareció recientemente en el podcast MonsterTalk (mp3, notas) hablando sobre estos ácaros. En particular, el reporte dice:

Scientists studied some of the chupacabras carcasses and concluded that the dreaded monsters actually were coyotes with extreme cases of mange—a skin condition caused by mites burrowing under the skin. OConnor, who studies the mites that cause mange, concurs and has an idea why the tiny assailants affect wild coyotes so severely, turning them into atrocities.

Traducción en español: Los científicos estudiaron algunos de los cadáveres de chupacabras y concluyeron que los monstruos temibles eran en realidad coyotes con casos extremos de sarna, una enfermedad de la piel causada por ácaros que cavan túneles bajo la piel. OConnor, que estudia los ácaros que causan la sarna, está de acuerdo y tiene una idea de por qué los asaltantes pequeña afectan coyotes salvajes tan severamente, convirtiéndolos en atrocidades.

El reporte original es claro de que la noticia es sobre los casos donde la gente ha matado al supuesto chupacabras y resultaron ser coyotes con casos extremos de sarna. Como en Puerto Rico no hay coyotes, esto no aplica para Puerto Rico. Pero este detalle se pierde cuando una reportera, editores y una revista no hacen su trabajo y pasan para adelante una noticia de manera tan alterada que pierde todo el sentido.

Claro, esto fue excusa suficiente para publicarle otra noticia al alcalde de Canóvanas, Chemo Soto, y su opinión sobre el asunto. Lo que la reportera no dice es qué cualifica al Alcalde para dar su opinión, ¿acaso él es biólogo, investigador, o algo relevante? No. Entre las opiniones que da Chemo, me parecen que esto resume la idiotez de este personaje:

“Yo nunca lo había querido decir, para que no me tilden de demente, pero el chupacabras es un extraterrestre”

Basado en… NADA!! La próxima línea del reporte deja esta idea allí como si fuera algo natural, algo que no hace falta entrar en detalles de cómo este ilustre señor llegó a esa conclusión. Chemo continúa:

“[E]se día me llamaron porque el chupacabras había atacado a unas cabras cerca de un platanal en el barrio Palma Sola. […] Muchacha, y aquello fue horrible. De momento, sentí como un ventarrón y un ruido bien fuerte como si fueran unas turbinas. Y, de repente, como que vi que algo se iba y desapareció con una facilidad tan grande que yo no sé si volaba o qué. Lo que sí te puedo decir es que ahí mismito dio una peste bien fuerte a azufre. Y, ¿tú sabes lo que es eso, verdad?”

¿El demonio?, contestamos.

“Ahhh, yo no sé.”

Él no sabe, ¡pero le publican su opinión! Continúa su “tesis”:

“[…] a las hembras las coge por la parte trasera del ano y les hace un boquete bien bestial.”

Lo que el señor alcalde no sabe es que los animales al descomponerse se inflan por la gran cantidad de gases que las bacterias generan. Estos gases hacen que el contenido del cuerpo salga expulsado por los agujeros que tiene, como el ano, o que reviente el cuerpo. También los animales de carroña pueden usar el ano como una entrada para buscar comer tejido suave del cadáver. Estas son las pruebas que tiene Chemo Soto, me pregunto si la policía y Ciencias Forenses trabaja de la misma manera.

Las series de televisión sobre crímenes han sido bastante populares, como Law and Order y CSI. Aunque CSI peca de simplificar mucho las cosas, se puede apreciar de estos dramas que el resolver un asesinato conlleva más que mirar el cadaver y decir “lo mató fulanito”. Hace falta evidencia de una autopsia, o necropsia en el caso de animales, evidencia de toxicología y si hay heridas, histología, entre otras, para poder llegar a una posible causa de muerte. Todos, absolutamente todos, los reportes de supuestas muertes del cupacabras han sido atribuidas al encontrar el cadáver en el lugar y sin ningún análisis correspondiente. Dicen que los animales no tienen sangre pero no explican cómo pueden ver eso desde el exterior del cadáver. Mencionan heridas punzantes pero no incluyen un análisis del tejido para ver si fue una mordedura o una herida por otra causa, como una espina, o hace cuanto fue. Ignoran por completo la posibilidad de que haya sido uno de la gran cantidad de perros y gatos realengos que hay en la isla, sin mencionar los animales exóticos que se importan en grandes cantidades, como la famosa pantera de Caimito. Así de serio se deben tomar estos reportes y la prensa amarillista que vive de ellos.

Para completar la total falta de seriedad periodística, el título del reporte fue “Bichitos crean al monstruo”. Aunque la palabra bicho en casi todos los países donde se habla español significa un animal pequeño, es bien conocido el significado que tiene en Puerto Rico. Usaron esa palabra solamente para exagerar más la nota. Pero claro, esto no es nada en comparación con la cantidad de estupideces que publican a diario. Ya es hora de que Puerto Rico deje de auspiciar este tipo de reporte barato y amarillista para que se vean obligados a cerrar. Nuestra isla se merece algo mejor.

*Estoy conciente de que Primera Hora se hace llamar un periódico, pero no puedo llamar una colección de chismes y necedades de esa manera.



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http://blog.CoquiPR.com/2010/11/el-chupacabras-no-es-mas-que-periodismo-barato/
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