Publicado en 2 de Agosto de 2011

El chupacabra se ha convertido en uno de los más famosos críptidos del mundo. Los crítidos son supuestos animales que nadie ha demostrado que existen, pero que varias personas insisten que son reales. Entre los más famosos está el Monstruo del Lago Ness y Pie Grande.

Los reportes del chupacabra en Puerto Rico son bastantes similares: “periódicos” reportan que alguien observó algo raro o que encontraron animales muertos. En los EEUU el fenómeno es de otro tipo, donde a perros, en ocasiones de razas raras o con sarna, y coyotes con sarna se les clasifica como el chupacabra porque la persona que los reporta no sabe lo que está mirando.

La crítica a estos reportes, y a la idea de que algo como el chupacabra existe, es sencilla: ¿dónde está la evidencia? Algo raro no significa que es un chupacabra, particularmente si no tiene una opinión de expertos en veterinaria, zoología y vida silvestre.

Portada del libro "Tracking the Chupacabra"

En su más reciente libro, Benjamin Radford explora el fenómeno del chupacabra y la evidencia en varios países de Latinoamérica y los EEUU. “Tracking the Chupacabra” (Rastreando el cupacabra) resume los reportes más famosos del supuesto ser, la mitología que rodea la leyenda, y hace las preguntas que los periodistas nunca hicieron, descubriendo detalles que explican los reportes de manera racional. El libro fue publicado en marzo y recientemente pude sacar un poco de tiempo para leerlo.

La aportación más importante del libro de Radford, a parte de una completa documentación del fenómeno, es separar los reportes en dos categorías:

  1. Los reportes de Puerto Rico y Latinoamérica sobre ataques a animales con supuesta extracción de sangre.
  2. Los reportes en EEUU sobre mamíferos, principalmente perros y coyotes con sarna u otras enfermedades, que les llaman chupacabra por su aspecto extraño.

En ambos casos, la evidencia es bien pobre, los reportes lo hacen personas sin entrenamiento para llegar a las conclusiones a las que llegan y la prensa nunca le da seguimiento necesario para llegar a la verdad.

El libro tiene ocho capítulos y tres apéndices con la más completa evaluación del fenómeno:

Capítulo 1: El misterio del chupacabra. Este capítulo resume de manera general los datos más relevantes sobre el fenómeno. El autor resume el reporte más famoso del chupacabra, junto al icónico dibujo, del 1995 en Canóvanas, Puerto Rico. La parte más interesante es la comparación de las descripciones ofrecidas sobre el chupacabra, que incluyen:

  • posee una fuerte cola vs. no tiene cola
  • pasa la mayor parte del tiempo volando vs. no tiene alas
  • tiene tres dedos vs. tiene cuatro
  • tiene una hilera de espinas en la espalda vs. no tiene
  • tiene orejas grandes vs. tiene orejas pequeñas

Capítulo 2: Una historia breve sobre vampiros. En este capítulo Radford resume las leyendas sobre seres que conocemos como vampiros, desde Europa, África y Latinoamérica. Incluye una vista a el problema del estátus en Puerto Rico y cómo el resentimiento tras la invasión de los Estadounidenses ayuda a crear un clima de desconfianza, que le dan credibilidad en el pueblo a la leyenda de supuestos experimentos militares. También incluye un resumen de los reportes del “vampiro de Moca”.

Capítulo 3: El chupacabra en la cultura popular. Este capítulo reseña la pobre calidad de los reportes de los periódicos y cómo la gente recibió estos reportes. La leyenda tomó vida propia cuando la gente trató de darle sentido a los reportes de la prensa que reportaban detalles imposibles de saber y no hacían preguntas básicas.

Capítulo 4: Buscando el chupacabra en Nicaragua. En este capítulo, Radford visitó un bosque en Nicaragua para reportar cómo se podría buscar una población salvaje de la criatura que se alega es el chupacabra. No creo que haya sido necesario este capítulo, pero al menos el autor trató de explorar todas las alternativas.

Capítulo 5: Los vampiros muertos hablan: los cadáveres del chupacabra. Este capítulo resume la mayoría de los más famosos reportes de cadáveres de supuestos chupacabra. Uno tras otro, el autor evalúa los reportes de la prensa y le da seguimiento al caso, algo que la prensa nunca hace. En los casos donde se hizo análisis de ADN, el resultado era el mismo: el cadáver era un perro o un coyote. La descripción de un aspecto extraño era el resultado de la ignorancia de las personas, ya que no eran expertos en vida salvaje. De nuevo resalta la responsabilidad de la prensa en mantener esta histeria colectiva, ya que en cada nuevo reporte ignoran los casos anteriores donde se identificó el cadáver como un animal conocido.

Capítulo 6: El caso curioso del chupacabra de Cuero. Radford toma un caso en particular para analizarlo de manera más detallada. Este caso fue de un supuesto chupacabra cazado cerca del pueblo de Cuero, Texas. El animal resultó ser un coyote con sarna, pero los proponentes no aceptaron los resultados y la prensa aún usa este reporte como un supuesto chupacabra. También resalta las contradicciones de los que mantienen la idea de que es un chupacabra. Por ejemplo, dicen que el animal no tenía pelo, pero las fotos del cadáver demuestran lo contrario. Hay personas que llegaron a una conclusión y no hay evidencia alguna que los convenza. Lo que estos casos revela es que las personas que hacen estos reportes echan a un zafacón y clasifican como el chupacabras todo lo que no conocen o entienden, sin buscar la opinión de un experto.

Dibujo típico del chupacabras en la prensa

Capítulo 7: Reconsiderando al chupacabra. El autor entrevistó a la testigo del más famoso caso en Puerto Rico, y que dio origen a la imagen del chupacabra, Madelyne Tolentino, una residente de Canóvanas. Radford evalúa su testimonio y hace las preguntas que la prensa no hizo, encontrando más interpretación que hechos, más conclusiones sin fundamentos que datos. Adicionalmente hace la conexión de que Madelyne vio poco antes del reporte la película Species, que da origen a la famosa imagen del chupacabra. (vea mi artículo anterior sobre el tema)

Capítulo 8: La zoología del chupacabra y la ciencia de vampiros. En este capítulo el autor evalúa los alegatos más comunes de los ataques del chupacabra: la total ausencia de sangre del cuerpo y los ataques sin depredación. Para resumir, no hay manera de determinar que un animal se le removió la sangre sin una necropsia por un experto. Por lo tanto, todos los reportes de supuesta falta de sangre que no tienen un reporte veterinario que lo acompañe, no son confiables. Sobre los ataques, demuestra, con reportes y expertos de la ciencia de vida salvaje, que los coyotes y perros son capaces de atacar animales y no comérselos por varias razones. Entonces, los casos donde hay mordidas se pueden explicar fácilmente, atribuirlos al chupacabra requiere evidencia que la prensa no le importa colectar.

El libro termina con tres apéndices: “Comparación de diez reportes notables del chupacabra”, “Como identificar un chupacabra”, y “Entrevista del 2010 con Madelyne Tolentino”.

Tras la publicación del libro, varios medios cubrieron brevemente la noticia. Lamentablemente, los medios en Puerto Rico demostraron una vez más su incompetencia y falta de respeto al pueblo. En vez de reseñar y discutir un libro de un tema que ellos mismos han explotado, sacaron breves reseñas para curarse en salud. Incluso, ¡llegaron hasta a entrevistar a Chemo Soto! En vez de entrevistar al autor (el idioma no es excusa ya que Radford habla español) y discutir sus conclusiones, le preguntan a Chemo, ¡sin que el reportero o el alcalde hubiesen leído el libro! En la desfachatez de la basura de prensa con la que cuenta el país, la opinión de Chemo es válida sobre un tema del cual no ha demostrado tener cualificaciones y opina de un libro que no ha leído.

El libro de Radford está disponible en inglés en versión de carpeta blanda y para el Kindle. Definitivamente hace falta una versión en español de este libro. Aunque claro, la prensa seguirá cubriendo el fenómeno como si fuera real, ya que les interesa más vender que reportar la verdad. Para los que le interesa ver una investigación seria desde el punto de vista zoológico o sociológico, les recomiendo el libro.



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